
- Mastitis clínica: Según el tipo de patógeno implicado, la fiebre y el letargo pueden estar asociados a signos claros de inflamación de la glándula mamaria (enrojecimiento, calor, hinchazón, dolor) que provocan cambios químicos, físicos y habitualmente bacteriológicos en la leche (desde ligeros grumos en la leche hasta coágulos de fibrina en una leche de consistencia acuosa).
La mastitis también se puede clasificar según su sintomatología en:
Mastitis subclínica: Esta no conlleva cambios visibles en la leche o en la ubre, y se caracteriza por reducción en la producción, alteración en la composición de la leche y presencia de componentes inflamatorios en esta. La etiología de la mastitis puede ser infecciosa, traumática o tóxica.
- La leche tiene apariencia normal y no hay signos de inflamacion en la gladula mamaria.
- El recuento de células somáticas de la leche del animal es elevado. El aislamiento microbiológico ayuda al diagnóstico.
- Mastitis aguda: Los signos clínicos (fiebre, letargo, pérdida de apetito) son graves y la glándula está inflamada, dolorosa, edematosa o muy dura.
- A veces las secreciones contienen coágulos o grumos, y pueden ser acuosas, serosas o purulentas.
- Mastitis aguda gangrenosa: Pérdida de apetito, deshidratación, letargo, fiebre e indicios de toxemia, a veces provoca la muerte.
Al principio de la enfermedad, la glándula está enrojecida, hinchada y caliente. A las pocas horas, el pezón se enfría y las secreciones se vuelven acuosas y sanguinolentas. Puede haber presencia de gas al ordeñar. Finalmente, se produce una necrosis y se pueden perder los cuartos dañados.
Mastitis crónica: Episodios de signos clínicos característicos de una infección aguda y largos períodos sin ningún signo clínico.Las secreciones contienen periódicamente coágulos, grumos o hebras de fibrina.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario